domingo, 8 de marzo de 2026

 

Queridos lectoras y lectores:

Seguimos con las conmemoraciones de nuestro X aniversario en línea. Hoy, rescatamos para el recuerdo la primera entrevista que me hicieron con motivo de la publicación de nuestra novela "Caballos de octubre".

(Lo de "nuestra", como podéis suponer, lo digo por mis queridos personajes, no se vayan a ofender si no les menciono).


Entrevista a la escritora Teresa Piquet, autora de la novela “Caballos de Octubre”
en la revista digital Mundo Literario (equipo de Universo la Maga).i

Mundo Literario: En tu primera novela, "Caballos de octubre", logras combinar de manera magistral la novela histórica y la policíaca. En ella, seguiremos las pesquisas de un centurión de la Décima legión a la hora de descubrir la verdad sobre un asesinato ocurrido en la fortaleza. ¿Cómo fuiste forjando la combinación entre géneros mientras escribías la novela?

Teresa Piquet: De una forma muy natural. La Antigüedad es un terreno en el que, por “deformación profesional”, me muevo con soltura, así que, una vez metida en la ficción, recrear el mundo antiguo me resulta tan fácil como respirar. Lo policíaco resulta más complejo, sobre todo porque, precisamente, la complicación es parte de la naturaleza del género; género que tengo que adaptar al tiempo en el que ocurre la acción, para que resulte verosímil. Para explicarlo, me gusta utilizar la imagen de un telar. En este telar imaginario, lo histórico formaría la urdimbre, mientras que lo policíaco serían los hilos de la trama. Los personajes serían las lanzaderas y yo, la tejedora que iría componiendo el tapiz de la novela, poco a poco, con paciencia, combinando colores, entrecruzando hilos, ajustando los pasos de la trama en el momento y lugar más oportunos para que, una vez terminado, pudiera verse como un todo, como un conjunto armonioso de muchos detalles e historias diversos.

M.L.: Eres licenciada en Geografía e Historia, Doctora en Arqueología y durante años tu producción literaria se centró en el ámbito científico y divulgativo. ¿Cómo traspasaste la frontera hacia el género de ficción?

T.P.: Siempre, desde muy niña, he sido una gran lectora. Tenía – y conservo, “gracias a los dioses”, como diría uno de mis personajes – mucha imaginación, de forma que la ficción es una parte de mi vida. Desarrollé mi facilidad para la expresión escrita e hice mis pinitos como pretendiente a escritora cuando era jovencita, pero siempre en un segundo plano, como un pasatiempo, pues los estudios y el trabajo eran prioritarios. Y eso hizo que, como bien dices, levantara una frontera entre la literatura científica, - técnica y ensayística -, y la ficción. El traspasarla, para dedicarme a la ficción en serio, sólo era cuestión de tiempo.

M.L.: Dada tu extensa formación, no nos resulta sorprendente que "Caballos de Octubre" esté recreada y documentada al milímetro, logrando un espacio de inmersión histórica para el lector. Sin embargo, sí nos gustaría que nos comentases cómo afrontaste el proceso de preparación de la novela.

T.P.: Fue una especie de reto personal. Intenté ver si todavía era capaz de inventar alguna historia, como cuando era jovencita. Llevaba muchos años sin hacerlo, así que me planteé la posibilidad de escribir un cuento, o un relato corto… pero enseguida me percaté de que mi desbordante imaginación de antaño seguía estando ahí. Con la diferencia favorable, además, de que ahora estaba armada de conocimientos históricos, y pertrechada con la suficiente madurez y experiencia vital, como para afrontar la escritura de una novela. Así que me senté al telar y aquí está el tapiz.

M.L.: Dentro de su labor de investigación cabe destacar el profundo conocimiento del armamento de la época y de las tropas romanas. Háblanos de ello.

T.P.: La historia militar es una de mis, llamémosles, pasiones profesionales. Por eso, siempre he procurado estar al día de lo que se ha publicado, y se publica, sobre estos temas; así que puedo escribir sobre ello con soltura y propiedad, encajándolo en la época concreta en la que sitúo mis novelas. Me gusta insistir en esto de la “época concreta” porque la historia militar romana es muy, muy larga, y, como todas las facetas de la Historia humana, está sujeta a una evolución constante, desde sus comienzos; de forma que no es lo mismo escribir sobre militares y armamento romano de un siglo que de otro. Esto puede sonar a perogrullada, pero los, digamos, resultados de contemplar el pasado romano, en general, como una especie de postal de la Antigüedad, se pueden leer a menudo y, más a menudo aún, verlos en el cine o la televisión, generando frente al público una imagen reducida, empobrecedora e incluso deformada, de nuestros antepasados.

M.L.: Desde 2015 mantienes un blog, El blog de Teresa Piquet, una bitácora a caballo entre el pasado y el presente. Háblanos de tu blog.

T.P.: La idea de abrir el blog surgió de la necesidad de darme a conocer en el mundo de la literatura de ficción, a partir de las sugerencias de mi editor, mientras la novela entraba en el proceso editorial y acababa saliendo de imprenta. En principio, iba a ser un lugar donde hablar de la novela y donde ofrecer al lector toda la información adicional que me negué a incluir en el libro. La novela ya era bastante larga como para duplicarle el tamaño con información histórico-divulgativa. Yo, a fin de cuentas, no estaba escribiendo divulgación, sino novela… y el “universo digital” brindaba un espacio que bien se podía aprovechar para ello. De esta manera, no mezclaba mis dos facetas literarias en el libro, puesto que, paralelamente, sigo produciendo literatura profesional (con mi nombre oficial, ya que les recuerdo que Teresa Piquet es, si bien el nombre de una antepasada, mi pseudónimo literario)… Aunque corría el riesgo de hacerlo en el blog ¡y aburrir soberanamente a muchos lectores! Así que pensé en la manera de
hacerlo ameno… y diferente, porque en la “red de redes” ya hay muchos blogs de divulgación e, insisto, yo lo que quiero, cuando trabajo en mis novelas, es escribir ficción. Así que la solución me la dieron mis personajes: les di voz y voto en el blog. Son muchos, entre principales y secundarios, y pensé que sería una forma original de enfocarlo. Ellos, a su manera, hacen el trabajo de divulgación, hablando a los lectores de aspectos diversos de su época y mostrándoles cómo verían la nuestra, si eso fuera posible. Yo sólo les controlo un poco, para evitar los excesos, porque existe una gran diferencia entre su concepto de “corrección política” y el nuestro… Empezaron con una cierta timidez, por eso de que el futuro impone, pero ya han cogido confianza, ja, ja, ja… Algunos
hasta tienen sus propios fans.

M.L.: ¿Qué planes futuros le esperan a "Caballos de Octubre"?

Aunque prácticamente es presente, el primer plan está en marcha. Es la versión digital, que ya puede encontrarse en los canales habituales de venta para libro electrónico. El segundo plan, futuro próximo, ya está en su primera fase, y es la traducción de la novela al inglés.

Y, por supuesto, sigo trabajando en las siguientes entregas de la serie, “Un inquisidor en el fin del mundo”, de la que “Caballos de Octubre” es el primer libro.

M.L.: ¿Qué opinas de las redes sociales?

T.P.: Como suelo decir, yo soy profundamente analógica, pero las redes sociales, al igual que todas las novedades que está generando la “revolución digital”, son el presente y hemos de adaptarnos al correr de los tiempos. Accedí a ellas por recomendación expresa de mi editor, porque son una buena forma de acortar distancias entre autores y lectores. Teniendo en cuenta que comenzaba mi andadura literaria como una perfecta desconocida en el mundo de la novela, me han venido muy bien para que los lectores supieran de mí y de mis ficciones. Me han permitido conocer no sólo a lectores, sino también a otros autores, a ilustradores y editores. A muchas personas agradables, a fin de cuentas, en un territorio que no era el mío.

M.L.: Imagina que un amigo tuyo quiere comenzar a escribir. ¿Qué pasos le recomendarías?

T.P.: El primero, que leyera mucho, muchísimo, que se convirtiera en un gran lector (si no lo fuera ya). El segundo, que escribiera mucho, hasta encontrar el reflejo de su propia voz sobre el papel (o, bueno, dado por dónde van los tiros en estos tiempos, en cualquier soporte digital que lo permita). El tercero, que fuera creativo; y si no se considerara una persona creativa, que se pusiera manos a la obra, porque la creatividad, como la memoria, es un “músculo” que se puede entrenar. El cuarto, si quisiera escribir literatura de género, y el género le fuera totalmente ajeno (porque no se tratara de un profesional de lo mismo en la vida real), que se documentara muy bien y que no dudara en pedir consejo y orientación a los expertos en la materia. El quinto, que dejara volar la imaginación y disfrutara de lo que estuviera intentando escribir; porque si el autor no disfruta con lo que hace, el buen lector lo notará. El sexto, que, una vez tuviera todo el material escrito, se convirtiera en censor de sí mismo, lo leyera todo con ojos críticos y podara, modificara, reescribiera, cambiara cuanto fuera necesario hasta que el resultado fuera el apetecido; sin arredrarse porque acabara por convencerse de que esto no es lo suyo; o de que el género que había escogido en un principio no es el que de verdad cuadra con su propio estilo. Y el séptimo, que tuviera mucha paciencia, porque el paso sexto puede llevar incluso más tiempo que todos los anteriores juntos.

M.L.: ¿Dónde podrán comprar tu libro tus nuevos lectores?

T.P.: Una vez pasada la temporada de novedades, en principio, se puede adquirir en cualquier librería, encargándolo si no lo tuvieran en ese momento en tienda. Para los que gustan de comprar en Internet, pueden comprarlo directamente en la página web de la editorial GoodBooks, o en cualquiera de los grandes portales de venta electrónica, como Casa del Libro, Amazon (que lo sirve a diversos países desde sus diferentes portales internacionales), Agapea, Popular Libros y muchos otros.

i Como ya comentamos al respecto en alguna otra ocasión, la iniciativa cultural Universo la Maga desapareció, como tantas otras, en los sumideros de las crisis económicas que venimos padeciendo de cuando en cuando; y con ella, su magnífica página web y todos los contenidos de la misma. Entre esos contenidos estaba la revista Mundo Literario. Rescatamos el texto de la entrevista que me hicieron en su día, para que sea parte de la celebración del nuestro décimo aniversario “on line”, con un cordial recuerdo para el magnífico equipo que fue de Universo la Maga.

domingo, 8 de febrero de 2026

 

    ANTIGUO CLUB DE LECTURA

Queridos lectoras y lectores:

Estrenamos nueva sección en el blog. Como saben, contamos en el blog con la sección "Lanzas rotas", en la que publicamos las reseñas y opiniones de diversas personas sobre la novela "Caballos de octubre", abierta a las que seguirán a las siguientes entregas.
Por otra parte, estamos decididos a romper lanzas a favor de otros escritores de novela histórica y de novela policíaca, cuyas obras hayamos leído en los últimos tiempos. Y lo haremos, como no podía ser de otra forma, con el concurso de nuestros personajes, organizando un "antiguo club de lectura".

Como podréis imaginar, de este singular club de lectura no saldrán críticas, ni siquiera reseñas, al uso. Lo que salga será tan peculiar como todo lo que se cuece o, en este caso, se rompe, en este lugar de reunión virtual entre el Pasado y el Presente.

- Muy segura estás tú, bonita, de que nosotros nos vamos a leer todo esto - dice Martino, el centurión más guapo de todas las Hispanias, echando una mirada sesgada al montón de libros que he colocado para ellos sobre una mesita baja.

- Calla y escoge el que más te guste - le dice Sereno.
- ¿Y cómo sé si me gusta, o no, si no lo he leído todavía? 
- Por los colorines de fuera - interviene el centurión Canuleyo.
- ¡Anda ya! - protesta Martino.
- ¿Te decides o te decido? - le apremia Sereno.
- Tú siempre tan expeditivo, contubernal.

Un revuelo de faldas hace entrada en el salón. Un grupo de matronas llega del pasado en tromba.

 - ¿Y nosotras? - pregunta Matidia, sin poderse contener.

- ¿Podemos participar nosotras también? - la secunda Lucila.

- Yo no veo por qué no - dice Prisca, levantando bien la voz desde la cocina, donde se oye el trajín que se trae desde hace un buen rato, cuando se empeñó en dejarme algo de comida preparada para la semana - Todas sabemos leer y ya nos hemos acostumbrado al latín moderno que hablan nuestros descendientes, así que podemos hacer lo mismo que los pechos de lata.

Los centuriones, sin querer enfrentarse a las matronas, gruñen por lo bajo que las mujeres lectoras les van a frustrar la diversión. 

- Mi madre tiene razón - apunta Mariola - Nosotras también podríamos leer esas obras modernas y contarte lo que nos han parecido.

- ¡Pues claro que tengo razón! - chilla Prisca desde la cocina - Y, por eso y porque soy la más vieja de todos los presentes, voy a ser la primera en escoger el libro moderno que me voy a leer.

- Eso será si yo así lo dispongo - sentencia el tribuno Galo, que entra en el salón acompañado por un pequeño grupo de señores de avanzada edad vestidos a la griega. 

Mi casa empieza a parecerse al famoso "camarote de los hermanos Marx", en versión romana. Las señoras conquistan el sofá (menos mal que es un enorme diván de una antigua consulta de psiquiatra) y los sillones de la zona de estar, mientras los centuriones se atrincheran alrededor de la mesa del comedor, todos dispuestos a saltar para hacerse con alguno de los libros de la mesita baja, que se ha quedado en tierra de nadie. Prisca, al interrumpirla el tribuno, ha permanecido en la cocina, siguiendo la escena a través de una rendija de la puerta. Y el sileno, que lo contempla todo desde arriba, se parte de risa en el descansillo de la escalera.

- Bienvenido, Galo - saludo - ¿Quién te acompaña? Estos señores nunca habían estado antes por aquí...

- Cierto, Flaquilla - me responde el tribuno, cuya mirada ha sido atraída por la pila de libros de la mesita baja como por el más potente de los imanes.

Lo mismo sucede con sus sorprendidos acompañantes, que han pasado del pasmo inicial, por encontrarse en un tiempo futuro que jamás osaron imaginar de esta manera, a la curiosidad y el interés sumo por los libros, cuchicheando entre ellos en griego clásico.

- Son algunos de los miembros de mi círculo de amistades de Gades, filósofos interesadísimos por ver y entender cómo el género humano ha llegado hasta el futuro - me comenta Galo, por mera cortesía, pues ya veo que se ha aproximado a la mesita baja y lee sin disimulo los títulos de los libros en sus lomos - ¡Hummm!... Creo que leeré... Cierto, estimado amigo - responde a uno de sus venerables acompañantes - En el presente de nuestros descendientes, las obras no se escriben en rollos, sino en este formato de un material, muy práctico, que llamaron papel; y los títulos de las obras no van en forma de etiquetas colgantes. Y otro invento excelente, que llamaron imprenta, ha permitido hacer copias de las obras por miles...

Los griegos gaditanos se quedan maravillados ante los libros, que cogen de la mesita y sostienen en las manos con devoción casi religiosa.

- Si lo de la imprenta y los libros de papel los ha dejado así, en cuanto aquí, el tribuno magnífico, les explique a estos buenos filósofos lo de las cajas bizarras y los libros sin papel, se nos desmayan - comenta riendo entre dientes el primipilo Cornificio.

Bueno, queridos lectoras y lectores, ya sabemos que el primero en comentar con nosotros su lectura será el tribuno Galo. Pero qué libro ha escogido será un misterio hasta que él y yo publiquemos la entrada correspondiente... Se admiten apuestas 😉 

o-o-o-o-o-o 

NOTA ACLARATORIA:

Algunos lectores del blog y seguidores de las redes sociales me han preguntado sobre si en las novelas voy a hacer que los personajes viajen en el tiempo, o si, a la inversa, aparecerán personajes de nuestro tiempo (o cualquier otro futuro) en las tramas. La respuesta es NO. 

Como han podido ver al leer "Caballos de octubre", la concepción del tiempo es absolutamente canónica. Estamos ante una serie de novelas ambientadas en una época muy concreta de la antigüedad (entre los años 30 y 10 antes de Cristo). Son, pues, novelas históricas, no novelas de ficción fantástica. 

El que mis personajes viajen en el tiempo hasta nuestra época en el blog es sólo una licencia literaria que les permito y me permito, para hacer las entradas más amenas y para que los lectores se familiaricen con ellos. 

  

domingo, 25 de enero de 2026


 

Queridos lectores:

La nueva página web ya está operativa. Pueden visitarla siguiendo el enlace que encontrarán en el margen derecho.

¡Bienvenidos! 

 

domingo, 18 de enero de 2026

X CON LA X

Queridos lectores:

Nuestro blog cumple 10 años... o X, como escribirían nuestros antepasados. Cumplimos, pues, 10 años con la Legión X. Diez años en los que ha pasado prácticamente de todo y, a pesar de todo, hemos mantenido nuestro peculiar vínculo con nuestros queridos personajes y con la antigua Décima Legión romana.

Con la nueva década, vienen algunas novedades:

  • Abrimos página web (para seguir estando "al día"). En breve se podrá acceder a ella desde cualquier dispositivo.
  • Se ha añadido un "buscador" en el blog. Una forma más de poder acceder a los contenidos que hemos ido acumulando a lo largo de esta década (y los que seguirán, pues mis personajes están más que dispuestos a continuar visitándonos).
  • También se ha incorporado un traductor automático de Google, de forma que lectores no hispanohablantes puedan disfrutar también de esta ventana al pasado que es nuestro blog. 

- ¿Estáis ahí, queridos?

- ¿A ti qué te parece? - gruñe el primipilo Cornificio - Como para no venir, con lo que le gusta al tribuno pasarse por vuestro futuro cada vez que nos reclamas, bonita.

- Eso de los dispositivos... - el tribuno Galo toma asiento en el sofá, fingiendo ignorar el comentario de Cornificio - Supongo que te refieres a las cajas bizarras de todos los tamaños que se utilizan ahora.

- Así es, Galo: ordenadores, tabletas y teléfonos móviles.

- Y eso del "buscador", ¿qué es exactamente?

- Pues, mira, tribuno de mis culpas - dice Cornificio -, suena a que se trate de algún tipo de explorador.

- O batidor de caza - añade Casca, que llega acompañando a Sereno.

- Tú siempre pensando en lo mismo, terror de las liebres - bromea Cornificio.

- Bueno, podríamos decir que su función es similar: en nuestro caso, se trata de otra herramienta que permite buscar algo de lo que hayamos publicado, en el archivo del blog.

- Pero ¿cómo, querida, si no hay humana manera de saber dónde están almacenados los rollos o las tablillas? - pregunta el tribuno.

- De eso se trata, de que, al no estar visibles, ni tener forma física, los lectores puedan encontrar lo que hemos ido publicando, buscándolo de diversas maneras: por "etiquetas", en el "archivo", o, ahora, introduciendo una palabra en el "buscador".

- Pues a mí sigue sin gustarme - gruñe Cornificio - Será todo lo moderno que queráis, pero yo no me fio de lo que no puedo ver o tocar.

Los demás comentan por lo bajo sus múltiples suspicacias respecto a la informática.

- Bueno, hermanos - contemporiza Sereno -, sea como sea, si es una ventaja para nuestros descendientes, está bien que Flaquilla les permita que la aprovechen.

- ¿Y eso del "traductor automático"? - Silvano levanta una ceja - Porque con los intérpretes y traductores normales ya teníamos conflictos y laberintos de sobra.

- Es otra de las novedades que el uso de la informática ha traído a las vidas de todos en el presente. Existe la posibilidad de que cualquier texto que se introduzca en cualquier dispositivo, gracias a los programas, aplicaciones o utilidades de traducción, pueda leerse en otro idioma. Y ese otro idioma, en algunos casos, puede ser cualquier lengua del mundo.

- Fascinante - comenta el tribuno Galo.

- ¡Por Mercurio, el mensajero divino! - exclama Silvano - Menudo adelanto...

- Cierto - añade Cornificio - Siempre que hayan conseguido superar esos, digamos, escollos naturales con los que los intérpretes y traductores se encontraban para adaptar una lengua a otra. 

- Advertiremos a nuestros lectores no hispanohablantes que tengan en cuenta que todo lo que no pueda traducirse literalmente siempre puede dar lugar a, digamos, malentendidos...

- ¡O sea, que seguimos igual que entonces! ¡Bravo por los descendientes! ¡Por los cojones de Marte divino! - exclama Cornificio, echándose a reír.

Todos lo corean con sonoras carcajadas. Y, por aclamación, el traductor ("translate") del blog, acaba llamándose Viriato.

Ya os contaremos el motivo ;)
 

domingo, 6 de abril de 2025

"CABALLOS DE OCTUBRE"

RESEÑA DE JAUME VICENT 

Publicada en su día en la revista digital Mundo Literario (Universo la Maga) 

Hace dos mil cuarenta y cinco años, a principios de otoño, un hombre aparece muerto en el foso de una fortaleza legionaria romana, no lejos del fin del mundo. Así comienza la sinopsis de esta fascinante novela.

A caballo entre la novela histórica y la policíaca, seguiremos las pesquisas de un centurión de la Décima legión en su estancia obligatoria en la Hispania Ulterior.

 Pocas veces tengo la oportunidad de sumergirme en los tiempos de la Roma imperial; yo, que me crié entre declinaciones, estudiando cada tarde junto a mi tía, que es profesora de latín, tuve un enamoramiento prematuro por la cultura clásica.

Tener la oportunidad de sumergirme en la Roma de las legiones y, mejor aún, poder convivir durante su lectura con los legionarios acantonados en el fin del mundo, ha sido una experiencia como pocas. Siempre me he imaginado la vida de los soldados de la magna Roma, pertrechados y listos para la batalla; sin embargo, nunca había pensado en cómo se desarrollaba su vida cuando no había enemigo al que combatir. Nunca me había imaginado a un centurión como un policía o un investigador.

 Por suerte, Teresa Piquet, nos brinda la oportunidad de seguir las vivencias de un centurión de la Décima legión en su estancia obligatoria en la Hispania Ulterior. Como los propios protagonistas cuentan, el viaje hasta el fin del mundo no es ningún ascenso, al contrario, es un castigo del joven Octavio César, por haber luchado en el bando equivocado en la batalla de Accio.

Cuando uno se sumerge en una novela histórica, el mayor peligro que se corre es el de no poder encontrarse con ese pasado lejano que el autor trata de mostrar. En Caballos de octubre no se corre ningún peligro, pues su autora demuestra desde el primer momento que maneja con soltura y se conoce muy bien la época de los césares. Detrás de la novela hay una sólida labor de investigación, gracias a la cual nos acerca una Roma viva y unos legionarios reales, viviendo el día a día de un acuartelamiento; sin grandes batallas, sin luchas épicas, solo el día a día de unos soldados en —como ellos lo llaman— el culo del mundo.

Dentro de su labor de investigación cabe destacar el profundo conocimiento del armamento de la época y de las tropas romanas, identificando las diversas armas y la forma en que se relacionaban los soldados entre ellos. En aquella época, un jinete no tenía nada que ver con un infante y Teresa ha sabido cómo plasmar esas diferencias en su novela, algo que es digno de mención.

 A pesar de ser la primera novela de esta autora, la trama está tejida con tanta habilidad que te transporta en volandas desde la primera frase hasta el final, parece que lleve toda su vida escribiendo y eso se agradece. El tono general de Caballos de octubre es el de la tragicomedia y, en algunos puntos, nos lleva a pensar en las tragedias y las comedias clásicas de Plauto o de Apuleyo.

En parte esto es gracias a sus personajes, pues Caballos de octubre tiene la suerte de contar con unos personajes creíbles, vivos y redondos. Tipos corrientes —de aquella época— que te involucran en los hechos del libro y que te atrapan en sus divertidos diálogos, plagados de chascarrillos y de anécdotas.

 Es Sereno, el personaje protagonista, sobre quien recae la mayor parte del peso de la historia. Y lo mejor de todo es que la sabe llevar con dignidad, como buen estoico que es. Un centurión que se gana el puesto de notario gracias a su excelente caligrafía —lo que también le vale el apodo de Benescribo—. Es esta habilidad para la escritura, la trampa que nos tiende la autora para meternos en la historia, pues es el mismo Sereno quien se la cuenta al que será su sustituto al mando de la Décima.

 La historia está plagada de grandes personajes como Cornificio, el veterano centurión de la Décima, un hombre inflexible, pero también sensato y comprensivo; o el médico Galo, a quién todos llaman Sanidad. Como contrapartida, nos encontramos a Pomponio Cosentino, un personaje que refleja toda la corrupción política, tan típica de la Roma clásica y mediante el que se demuestra que los ladrones de guante blanco no son cosas de la política actual, sino que vienen de muy lejos.

Caballos de octubre es una extraña y muy divertida mezcla entre novela histórica y novela policíaca, un cuadro de costumbres de la España romana y de la vida de las legiones. Un retrato sincero, apartado de la pompa y el glamour hollywodiense de obras como Gladiator o EspartacoUna novela forjada a base de intriga y templada por unos personajes creíbles y unos diálogos sólidos y ágiles.

 Una novela que no tiene que envidiar a grandes nombres del mismo género como Los Asesinos del Emperador y que lejos de servirse de los clichés del género, apuesta y se arriesga por una narrativa innovadora y una historia fuera de lo común. Una novela cuyo final te abrirá el apetito y que te dejará con ganas de más…

 A la espera de ver qué más nos tienen preparado Teresa y sus legiones.

Autor de la reseña: Jaume Vicent.

 Jaume Vicent es escritor, especializado en los géneros de terror y novela negra. Y, asimismo, redactor y creador de contenidos para webs y blogs empresariales.Tiene su propio blog, Excentrya, y es colaborador habitual de medios literarios digitales, como Moon Magazine, Mundo Literario (Universo la Maga), Ánima Barda o La Piedra de Sísifo. 

A Juame le concedieron mis personajes la 3ª lanza del blog.

Medio: Revista digital "Mundo Literario", de Universo la Maga. 

Con un gran abrazo para Javi y todo el equipo de Universo la Maga, que tan bien nos acompañaron en nuestros comienzos.