domingo, 31 de mayo de 2026

 

 (Dibujo original de Liuva Guisasola Henares. Cortesía del autor para el blog)

 UNA DE OBRAS 

(El pasado visto desde el presente)

Queridos lectoras y lectores:

Comparto con vosotros encantada este dibujo a lápiz (grafito sobre papel), regalo de uno de nuestros más jóvenes seguidores, el estudiante de Ingeniería de la Construcción Liuva Guisasola Henares. En él podéis ver legionarios en formación delante de un acueducto en obras. He llamado a mis personajes, para ver qué opinan.

- Así – dice el centurión Canuleyo -, de momento, que el chaval podría ganarse la vida como pintor de frescos, o dibujando plantillas para mosaicos.

- Y ese de ahí, el que está dirigiendo el cotarro en la obra, ¿no es Carino? – señala el centurión principal Silvano, con una sonrisilla torcida.

- Esperaba que viniera con vosotros alguno de los ingenieros…

- Pues no, Flaquilla – me explica nuestro narrador, el centurión Sereno – Volusidio está muy ocupado abriendo un frente de cantera para las obras de caminería.

- Y a Carino no le hemos dejado venir – dice el primipilo Cornificio.

- ¿Puedo preguntar por qué?

- Ya lo has hecho – Cornificio tuerce la boca en un amago de sonrisa.

- ¿Y me vais a contestar?

- Es un cantamañas de los que se distrae con el vuelo de una mosca… Y no quiero que se dedique a pasearse entre tu tiempo y el nuestro, porque, a este paso, no me va a terminar los desagües nuevos de la colonia mientras viva – gruñe, molesto.

- Baja un poco la presión sobre Carino, querido – le pide el tribuno Galo entrando en mi salón – Hemos de reconocer que ha localizado una cantera muy a propósito para las obras en la colonia, prácticamente en la misma ciudad, lo que nos ha liberado de un sinnúmero de quebraderos de cabeza.

- Pura suerte. Fortuna lo llevó a pasear por la orilla del río hasta el sitio donde los temporales habían dado lugar a varios corrimientos de tierra, que dejaron a la vista la roca – gruñe Cornificio.

- Cierto, querido, pero habremos de reconocer que alguien que no fuera ingeniero no habría reparado en el tipo de roca y su utilidad para nuestros fines – dice Galo.

- Y cierto también que si se quiere un trabajo hecho con rapidez, lo mejor es encargárselo a un vago – añade Silvano con sorna – Al vago de Carino lo ha retratado muy bien y dándole coba al que parece un magistrado...

- Pues a ti también te ha sacado muy favorecido – ríe el centurión Plácido asomando su enorme humanidad por encima del hombro de su colega para ver mejor el dibujo – El que está medio dormido es clavadito a tí, hermano.

- ¡Muy gracioso, cabrón! – le responde Silvano, por alusiones.

- Pues, lo que es la obra, eso sí que lo ha clavado el muchacho – comenta, aprobador, el centurión Jovino Cararrota.

- En cambio, los signa, pschee – cabecea el aquilifer, Prisco Unojo - ¡Qué desmemoria la de nuestros descendientes! Ni siquiera recuerdan bien cómo eran.

- Y mucho menos lo que significaban – le secunda el centurión Casca con el ceño fruncido.

- Ha pasado mucho tiempo, queridos – les digo, sacando una botella de vino y unas copas.

- Trae, Flaquilla, que yo me encargo – me dice Plácido quitándome la bandeja de las manos - ¡Y el agua?, ¿dónde está el agua? Una jarrilla, por lo menos, para aguar el caldo.

- Da igual – le dice Canuleyo – Los caldos que beben nuestros descendientes son muy ligeritos, y si los aguas, se quedan en casi nada.

- ¡Cómo te gusta el vino, pillastre! – le riñe Plácido con cariño fraternal.

- ¡A Baco vamos a servir, tralará, tralará! – canturrea Canuleyo sirviéndose una generosa copa de vino tinto zamorano.

Los demás ríen, cogen las copas de la bandeja que Plácido ha dejado sobre la mesita de centro y se las tienden a Canuleyo para que les sirva.

Nuestros personajes celebran que se acaba mayo, un mes de difuntos para nuestros antepasados, y una vez transcurrido, los fantasmas y espíritus se quedan atrás otro año con el retorno a la alegría de la vida y la abundancia de campos, prados y cosechas, purificados durante la Amburvalia (fiesta móvil, pero que solía celebrarse a finales de este mes, bajo el patronazgo de Ceres, Día y Marte).

Yo, queridos lectoras y lectores, me uno al brindis. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario